COMO SER PROFETA DE SU CASA

COMO SER PROFETA DE SU CASA

Doce es el número del Reino, significa “completo”. El Espíritu Santo usa familias para completar el Reino de Dios. No podemos tener Reino sin familias sólidas. El Señor habló otra cosa a mi corazón: “Hazles saber que voy a liberar algo profético sobre sus vidas hoy”. Antes de venir a esta reunión, Dios escuchó todas las oraciones que han sido hechas. El vino sobre este auditórium y vio su fe. Muchas de ustedes son como Raab.
Josue 2, ella era una prostituta, se sentía menos que digna. Algunas de ustedes están sentadas aquí hoy y piensan: “Yo como mamá, como esposa, me siento menos que adecuada. Siento que no estoy desempeñando un buen papel como esposa, siento que soy un fracaso como madre”, y estásestás luchando por tu maternidad en esta mañana. Diles que  aunque se sientan
inadecuadas como Raab,  lo que Dios hizo por ella, por la fe que tenía.
El Espíritu Santo les está motivando y diciendo que Dios ha visto fe en este lugar. Y porque tienen fe y vienen con un corazón hambriento, y tienen el deseo de crecer en tu familia y porque tu corazón es para construir una familia del Reino, Dios dice: “De la misma forma que defendí a Raab y el ataque no vino sobre su casa, de la misma forma, te defenderé a ti esta mañana.
¿Recuerdan que ella se puso un listón rojo? Esa era la señal de la sangre. Algunas están aquí esta mañana porque han venido a levantar el estándar en cuanto a Dios en sus familias, y así como en la familia de Raab, Dios hará una familia para ti. Y te digo por el Espíritu Santo, que Dios va a salvar a tus hijos, los matrimonios rotos, tu familia y Dios dice: “eso es lo que el enemigo ha tratado de destruir, yo lo voy a guardar con vida”.
Hebreos 11:7

Les voy a mostrar algunos principios de la Biblia sobre cómo profetizar sobre sus familias. Amo las familias, ahí está el latir de mi corazón; no le puedes hablar a una mujer, y no hablar de familias, porque donde hay familias, hay niños. Y donde hay mujeres, hay esposos. No pueden hablarles  a mujeres y no hablar a familias, porque ahí está su corazón. Les voy a enseñar cómo traer la unción profética dentro de su hogar.
Algunas de ustedes saben que Dios las va a bendecir, pero no saben qué traerá el mañana. Noé con temor preparó el arca en que su casa se salvara. En otras palabras, él se preparó antes que viniera la tormenta. Preparó el arreglar las cosas y tenerlas listas porque sabía que había un ataque que iba a venir. Este fin de semana vamos a preparar un arca en el espíritu. Vamos a ser unas esposas maravillosas y sus esposos van a estar muy emocionados; se van a transformar en mamás dulces. Cuando tuve a mis primeros hijos, pensé: “No sabía que eso podía ser tan sucio”. Noé preparó un arca para la salvación de su casa, sabía que había un trabajo importante que hacer. Así que no es opcional el tener las habilidades para ser la esposa o madre que quieren ser. Les voy a dar tres principios esta mañana para traer la unción profética a tu familia. Porque si eres una mujer profética, sabes cómo mantenerte en fe aún las cosas no vayan bien. Profético no quiere decir religioso. Las mujeres proféticas saben cómo ser mujeres de fe, no gritan aunque estén realmente enojadas. Ellas escuchan a Dios y lo obedecen. Si quieres ser una mujer profética en tu familia, tienes que profetizar a tu casa en oración. No es difícil, no es tan profundo, no es una ciencia complicada, se llama oración. La primera forma de profetizar a tu familia es la oración.
Hablo de depender del Espíritu de la oración. Muchas veces, la gente hace de todo menos orar. Antes de casarme, estaba convencida de ser la cristiana perfecta. Después de casarme, pensé que estaba poseída. Estoy completamente convencida que las familias son la forma en que Dios forma carácter en tu vida. Pensé que estaba loca cuando tuve niños. Creí que estaba perfecta hasta que vino alguien y me retó. Viene tu esposo a exponer esos demonios que llevas dentro. Un mes después de estar casada, pensé: “Necesito que me liberen”. Estoy convencida que las familias son la forma de Dios para demostrarnos quiénes somos realmente. Y muchas veces, cuando vamos por pruebas en nuestro matrimonio, lo último que queremos son personas de oración. Es mucho más fácil ser una persona en la carne, enojarse; es más divertido compartir mi opinión. Lo más duro de hacer en esos momentos de prueba, lo más difícil es ir al aposento. A veces querrías conseguir un manual de autoayuda, y no es nada malo. Pero  sustituimos esas cosas por la oración. Preferimos que alguien más de la iglesia haga las oraciones. Si estás teniendo problemas en tu matrimonio, vuelve a la oración. Pero no ores porque Dios lo cambié a él, sino a ti. No nos gusta que nos digan que tenemos que cambiar y entonces,  buscamos sustitutos.
En II Reyes 4, encontramos la historia de Eliseo. Les voy a contar la historia. Eliseo vino y profetizó a la sulamita y después, ella dio a luz. Pero meses después, encontramos que ese pequeño niño enfermo y murió. Algo vino a abortar el destino de su familia. Y hay algunos espíritus que quieren abortar el espíritu de tu familia. El quiere dividir su relación con tu esposo, tus hijos, quiere destruir lo que Dios te promete que será una bendición. Nunca le permitas al diablo decir que tu familia no es una bendición. Tu esposo e hijos deberían de ser la prioridad número uno en tu corazón. Este niño acababa de morir y la mujer fue corriendo al profeta de Dios, y él la vio venir acercarse a la distancia, sabía que algo no andaba bien con ella. Cuando ella se acercó, le preguntó si todo estaba bien. El profeta no tenía la Palabra de Dios. Y algunas de nosotras estamos como Eliseo en este momento, algunas saben que hay cosas que no están bien en tu matrimonio, pero no saben cómo arreglarlas. Han tratado consejería, y ésta puede ayudar. Han tratado de sentarse y hablarlo con su esposo. Pero les voy a dar un consejo: No ahoguen a sus esposos en charlas. El será un hombre más feliz. A las mujeres les fascina discutir de todos sus problemas, y cuando él te ve venir ellos no quisiera escuchar. Las relaciones son muy complicadas, y puedes hablar acerca de sus problemas desde ahorita hasta el rapto. Y a veces, entre más abren “esa lata”, las cosas se ponen peor. Empiezan a decir cosas que nunca debieron decir.
Yo he estado en el ministerio muchos años y he visto sucederesto muchas veces. La gente pasa horas tratando de hablar con sus esposos y solucionar el problema, y en medio de eso, alguien se enoja. Y empiezan los desacuerdos. Mi esposo y yo hemos estado felizmente casados por casi 20 años. Nos llevamos tan bien como la jalea y la mantequilla de maní. Pero les estoy diciendo que después de 20 años, es mejor profetizar sobre tu matrimonio, que tener una larga charla.
Imagina si hubieras tomado esos momentos difíciles en tu vida y los hubieras llevado a oración, qué hubiera sucedido? Esta mujer sabía que algo andaba mal, pero no oraba. Verso 29. La Biblia dice que le dio a su siervo y a los que trabajaban con él. Envió a su siervo y un bastón, eso es símbolo de corrección. El profeta envió el bastón de corrección. Debido a que no oramos por nuestro esposo, sino queremos corregirlo, no vemos la bendición que Dios tiene preparada. No estamos viendo la bendición que Dios tiene porque preferimos decirle lo que tiene que cambiar. Es más difícil ir a oración y ver lo que nosotras tenemos que cambiar, y dejar que el Espíritu Santo nos cambie. A mí me fascina levantar ese bastón, soy una mujer de carácter. Recuerdo que recién casados, a mi esposo le gustaba dejarla encima del lavamanos la pasta de dientes; a mí me gustaba en el gabinete. Y pasábamos cambiándola de lugar; como a la tercera vez, dije: “Ponla otra vez en el lavamanos”. Y le pregunté muy amablemente, si era necesario que la dejara ahí. El dijo que sí, porque ahí la podía encontrar. Es asombroso lo que el diablo puede usar para dividir tu matrimonio.
Si pasas menos tiempo con ese cetro en tu boca, y más tiempo en oración, verías la voluntad que yo tengo para ustedes. Después de 20 años de matrimonio, estamos más unidos que antes. Pero nunca vino por un sustituto, sino porque nos arrodillamos en el espíritu. Imponíamos manos el uno sobre el otro, profetizábamos el uno sobre el otro, orábamos en lenguas juntos. Yo entraba a mi aposento y oraba por  él: “Dios, bendice su vida, unge su ministerio, úsalo para tu gloria; oro que sea el tipo de padre que está en su corazón ser”. Tenemos un matrimonio fuerte y sólido porque somos personas de oración. Hay muchas personas que se les hace difícil esto porque dicen: “Pastora, usted no entiende mi problema, no tiene idea; tú tienes un matrimonio perfecto”. Está más allá de la oración. Pero descubrí algo acerca de mí, Dios sabe que podemos pasar todo el día tratando de entender cómo piensan los hombres. Y mi esposo, definitivamente, no quiere saber cómo piensan las mujeres, imposible. Ni siquiera nosotras nos entendemos a nosotras mismas, pero si está embarazada.  No nos podemos entendernos a nosotras mismas, mucho menos a nuestros esposos, así que Dios dio una manera divina que va más allá de tratar de entender todos los detalles. Podemos discutir toda la noche y sólo resultar cansados. Podemos hacerlo de la forma del Espíritu Santo, en lenguas, y orar hasta que la bendición de Dios venga sobre tu relación.

¿Y saben lo que descubrí cuando voy a orar? Que el problema no es tanto como yo lo pensaba, Dios va a cambiarte a ti. Y despiertas un día diciendo: “Espíritu Santo, perdona por actuar como lo hacía”. Cuando te das cuenta que necesitas cambiar y no que no tenías que hablar por oras sin dormir, ni era necesario gastar mucho dinero en consejería, ni llamar a gente a mitad de la noche para que ore por tu crisis. De repente, cuando entraste en oración, Dios sobrepasó tu entendimiento y la presencia del Espíritu Santo viene en medio de tu relación. A mí me gusta llamarlo “matrimonio sobrenatural”. La manera que profetizas la bendición de Dios en tu familia, es cómo oras. Tal vez, algunas dicen que su esposo no ora mucho, pero eso no quiere decir que tú no lo hagas. No tienes que caminar frente a él y ser irritante, puedes ir a tu cuarto y postrarte. Escuché una historia acerca de una mujer que le estaba creyendo a Dios por su esposo, y él estaba adorando demonios, pero esta mujer oraba todos los días, y clamaba por la salvación de su esposo. Iba a su lugar secreto y decía: “Te pido que el Espíritu Santo descienda sobre su vida”. Vino un día en el que ella entró a ese lugar secreto y fue encontrada por un demonio, esos demonios que habían estado en su casa porque su esposo adoraba al diablo, pero esa mujer estaba llena del Espíritu Santo. El demonio la confrontó, la tomó de la blusa y la tiró. Ella le dijo: “En el nombre de Jesús, me bajas”. El demonio le dijo que su esposo nunca serviría a Dios. Pero ella le hablo claro, que eso no pasaría, que su esposo le serviría porque ella tenía el poder el Espíritu Santo.  Y debido a las oraciones de esta mujer en una situación que lucía imposible, su esposo es salvo y está en el ministerio hoy. ¿Qué pasaría si empezáramos a confiar en el poder de Dios? ¿Qué pasaría si en oración profetizamos la bendición? Dios hará algo, porque el espíritu de oración va a romper con todo.
Debemos tomar la decisión de en vez de ser como Eliseo, que enviaba el cetro, postrarnos y orar. No siempre vamos a poder enviar un sustituto. Date cuenta cómo es siempre enviado un siervo. Tú puedes tomar a un amigo que ore porque tu familia, pero llegará el momento en que no podrás depender de la unción de alguien más. Si quieres ser la esposa y madre que Dios quiere, tienes que desarrollar tu propia unción. El hijo de esa mujer hubiera permanecido muerto, a menos que Eliseo hubiera decidido ir. Es maravilloso pedir oración a la iglesia, pero eso es enviar a alguien más. Es maravilloso utilizar todos los recursos, pero si realmente quieres llevar a tu familia a donde Dios quiere que esté, tendrás que ir tú. Ese niño no resucitó hasta que Eliseo fue al cuarto de oración.
En el capítulo 4:32 dice que Eliseo entró al cuarto y oró. Tenemos problemas y no sabemos cómo criar a nuestros hijos, necesitamos sabiduría. Tal vez están pasando un momento difícil con la obediencia. Recuerdo que cuando mis hijos estaban pequeños, había momentos en que sentía que tenía que disciplinarlos todos los días. ¿Sabes que todos los papás pasamos por eso? Recuerdo cuando tuvimos a nuestro primer hijo, regresas del hospital, tomas algunas fotos, y “el libro” dice que se despiertan en la noche, así que les das de comer y los acuestas, y los esposos se regresan a la cama. No dormimos por seis semanas. Mi esposo se levantó y decía: “No aguanto el dolor de cabeza, a este bebé no le gusta su cuna, gasté tanto en la cama que no quiso usar”. Esto no estaba en “el libro”. Así que la familia te va a retar. Es Dios utilizando tu familia para sacar a luz lo que está muy dentro de tu corazón. Y el matrimonio y los niños lo van a revelar por el Espíritu Santo. Si no eres una mujer del espíritu, no importa qué tan dulce sea tu esposo e hijos, harás cosas en la carne. Si no aprendes cómo ser una mujer que ora, no aprenderás cómo vivir por encima de las cosas de este mundo. Dios tiene este método sobrenatural, llamado “el espíritu que va más allá de la carne”. Y es mucho mejor gobernar la vida en el espíritu, que tratar de arreglar todo en la carne. Necesitamos hacer cosas en lo natural, trabajar duro, pero necesitamos al Espíritu Santo. Si a tu matrimonio y tus hijos les hace falta tu oración, te vas a encontrar viviendo una vida de segunda, pero cuando Eliseo entró a ese cuarto y oró, el espíritu de Dios vino sobre ese pequeño niño y lo que otras cosas no lograron, el poder de Dios vino sobre ese niño y la Biblia dice que resucitó. Algunas de ustedes por el espíritu, sus matrimonios se van a despertar a la presencia de Dios en esta mañana. Algunas de ustedes que no crecieron con un buen ejemplo, y ahora se encuentra haciendo lo mismo, te quiero decir que hay algo más alto que se llama “el poder sobrenatural de Dios”. Si pasas tiempo en oración para tu familia, si envías lo profético en oración, Dios en el espíritu te va a enseñar a ser la mejor esposa que puedes ser, te va a entrenar para que seas una mamá de Dios, organizada, que ama a sus hijos, Dios te lo puede enseñar por el poder del espíritu.
Quiero ministrar unas cuantas cosas que el Espíritu Santo ha puesto en mi corazón.
Después de esto, vamos a ser mamás y esposas maravillosas. Después que esto termine, sus esposos e hijos se lo van a agradecer. Profetizar no sólo tiene que venir de tu boca.
Compartí con ustedes Hebreos 11:7. Por la fe Noé
cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. Así que todas las que están aquí hoy están preparando un arca. Todo lo que han estado recibiendo es otro trozo de madera que está diseñada para proteger a su familia.
Hay tres formas en las que puedes profetizar a tu familia, y hablamos de la oración, pero les voy a dar una segunda manera en la que puedes profetizar y es a través de tus hechos. Sabes, tú  profetizas por lo que haces.
1 Pedro 3:1. Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposa. ¿Cuántas de aquí están casadas? Actúan como si estuvieran felizmente casadas. Acá se les habla de mujeres casadas. Habrá momentos en lo que va a parecer que tu esposo no crea en la biblia y habrá ciertas cosas que crees que él debería estar haciendo. Han venido mujeres que me han dicho: “Pastora, mi esposo no ora mucho, no es muy espiritual”, pero la Biblia dice que si no cree a la palabra, dice exactamente lo que tenemos que hacer. Dice que sean ganados sin palabra por la conducta de las esposas, y todo va a ocurrir aunque ustedes no digan nada. Ahí dice que sin hacer nada, decir nada, ellos van a ser ganados por lo que eliges hacer; no por lo que digas, sino por lo que haces. Eso quiere decir còmo vives cada dìa, còmo sigues tu horario todos los dìas, còmo tratas a los niños, còmo va tu caminar con Dios. Dice que tu esposo serà empujado a Dios por tu forma de actuar. La mejor manera de ser de motivación para tu esposo e hijos, es a travès de tu estilo de vida.
 Tito 2:4. que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos.
Esto es lo que la Biblia dice que las mujeres mayores deben enseñar a las jóvenes: a amar a sus esposos e hijos. Lo que va a mover a tu esposo es la forma en que lo amas y en la que amas a tus hijos. “Y que aprendan a ser prudentes y castas”, y esta es la parte que me gusta: “que aprendan a ser cuidadosas de su casa”. ¿Por què dice que en la Biblia incluye ser buenas cuidadoras de la casa? A mi me gusta ser cuidadora de mi casa, es una de mis cosas favoritas, porque significa mucho para mí demostrarle a mi familia a través de cuidarlos. Me di cuenta que una forma de ser de bendiciòn para mi familia, es ser una esposa que los cuida. Mi socia está aquí hoy, además es mi hermana. Ella sabe que me fascina cuidar mi casa. Tengo un esposo y dos hijos, y no tengo mayor placer que profetizarles a través de cuidarlos. Vivo cada día que amanezco tratando de hacer su vida más feliz; quiero que su ambiente esté limpio, los quiero cuidar, que se coman un plato calientito todas las noches. Estoy 15 horas a la semana en el ministerio, pero rara vez pasa una noche sin que se coman algo preparado por mí. Pudiera contratar que les cocine, pero decidí hace años que iba a ministrarlos. Tengo que hacerlo bien. Nos gusta sentarnos a comer frente a la tele, entonces tengo que conseguir las servilletas bonitas, con el pedacito de perejil. Me fascina llevarle la bandeja a mi esposo, pero me gusta hacer lo mismo con mis hijos. Me gusta levantarme de la mesa y preparar su cama para que se acuesten. Después de 20 años de cuidar a mi familia y atenderlos, les fascina estar en casa. Tengo un hijo de 15 años y le fascina estar en casa. Me di cuenta que la mejor forma de profetizar a tu familia es profetizar a travès de lo que haces; encontrar formas de ministrarlos y bendecidlos.
Antes de venirme a este viaje, tuve muchas cosas que hacer, pero hay algo que pasa siempre que la familia deja la casa. Por lo general, la casa no está sola. Pero este miércoles la casa se quedó sola. Le dije a mi esposo que si se podía llevar a los niños a la iglesia. En el momento en que se fueron, fui al super, regrese a casa, hice una caserola para que cuando regresen todo se vea hermoso. Tirè toda la ropa en la bolsa, agarrè todo y lo puse en la bolsa y empecé a orar en lenguas intercediendo por ese servicio. Arreglé todo en la lavandería y me fui orando en lenguas, fui a la cocina, porque mis hombres iban a llegar a casa, no  iban a encontrar a su mamá con el pelo todo parado. Yo estaba corriendo. Mi hermana me llamó para preguntarme què iba a llevar a Guatemala; yo no sabía, estaba cocinando. Bajé un poco las luces, preparé la cama de cada uno, arreglé las almohadas y esperé que ellos llegaran. Luego los llamé por teléfono para saber por dónde venían; marco el número de mi esposo y vinieron a casa y entraron a un palacio, porque yo vivo para profetizar sobre ellos haciendo el bien.
Dèjenme motivarlas el dìa de hoy. Si quieren un esposo de Dios, hàganle el bien, bendígalos, no tiene que detenerse. Puedes bendecir a tus hijos tambièn. Yo nunca tengo que venir y decirles que arreglen su habitación. Yo limpio y arreglo la cama todos los dìas para mi esposo. Asì que mi hijo me ha visto profetizar con acciones por quince anos. El se levanta todas las mañanas y dice: “Yo quiero ser como mi mamá”. Encuentra algo bueno que puedas hacer para tus hijos. La forma de edificar una familia es encontrar formas de bendecidlos. A veces se retrasan un poco en la mañana, y cada dìa arreglo el cuarto, y voy al sùper y les compro unos dulces. Ellos encuentran los dulces de mamà. Y les puedo prometer que si le pueden hacer el bien a su esposo e hijos, serà la persona favorita en sus vidas. Yo me he comprometido delante de Dios. Mi esposo no va a encontrar montañas de ropa sucia, ni tampoco dejará de encontrar què comer. Yo trabajo en ser una bendiciòn para mi familia. Pasamos tiempo como esposo y esposa y encontramos la forma de hacerles el bien. Tenemos una cama “King Size”, y antes que cada quien se vaya a acostar les decimos que vengan todos a la cama y jugamos trivia biblica, y nos reìmos tanto... Asì que una noche decidimos actuar algo de la biblia como familia. Mi esposo dijo: “vamos a actuar ese pasaje donde Jesús entro en un burrito”. Y mi chiquito dijo: “Yo soy Jesús, y tù eres el burrito; voy a cabalgar en tu espalda”. Mi hijo mayor y yo èramos los adoradores y los fariseos. Y nos reímos mucho. Si hacen ese tipo de cosas con tu familia, hasta los casos mas difíciles se van a voltear.
Hay una unciòn que viene sobre los hogares cuando las mujeres cuidan la casa y hacen el bien. Me he dado cuenta en estos 20 años de matrimonio, todos estos años de cocinar y cuidar a mi familia, mi esposo que nos divertimos en esto. Nunca me he quejando; no me molesta tener que limpiar la casa;  me gusta, porque de repente, toda la familia quiere estar involucrada. Después de 20 años, mi esposo se dio cuenta que me la paso bien, y decidiò que èl también quería divertirse conmigo. Ahora lavamos los trastos juntos, hacemos super juntos, limpiamos el jardín, somos la persona preferida del uno y del otro, hacemos todo juntos. Y me he dado cuenta que después de todos estos años de servir a mi familia, tengo un esposo que está determinado a cuidarme a mí. Cuando terminamos la cena, él está lavando los trastos. Creo que decidió que estaba disfrutando solo yo. Ahora está cocinándole a mis hijos, y de repente, nos convertimos en un equipo. Tengo muchas mujeres que vienen a la oficina y dicen: “No tienes idea del esposo que tengo, tira sus zapatos, su ropa sucia por todo el cuarto y yo limpio la casa todo el dìa y a donde va, deja un desastre y eso me enoja tanto”. Y tengo mujeres que se frustran diciendo que su esposo no hace nada. Yo les digo: “El mio no. Porque sembré y ahora estoy cosechando”. Tenemos un logo en nuestro matrimonio; hay una escritura que dice: “lo que tu mano puede hacer, hazlo con todas tus fuerzas”. No siempre lo hicimos así, pero después de mucho, empezamos a estar tan unidos. Ahora que estoy tan compenetrada con el ministerio, mi esposo va a casa y lava la ropa. Cuando él está ocupado, lo hago yo. Cuando sabemos que hay que ir a traer comida al supermercado, va uno de los dos. Trabajamos juntos con todas nuestras fuerzas, asì que iniciamos algo en nuestra casa que hacemos cada noche. Cada noche hacemos la limpieza de 10 minutos. Así que todo lo que sacamos para la tarde: juguetes, zapatos, ropa, libros, lo que sea, papi dice: “Vamos a caminar por todos lados y recoger todo en la casa”;(porque mi esposo me defiende). Dice: “Su mamà trabaja duro y les demuestra mucho amor. Dice: “Vamos chicos, es tiempo de limpiar, vamos a cuidar a mami”. Èl empezò a decirlo con nuestros hijos: “Tengo una regla en esta casa, esa mujer es la dama y cuidamos a nuestra dama”. Pero si hubiera iniciado reclamando: “Ya me cansè de todo esto, si quieren comer, háganse su comida!”
Sus esposos no tienen que venir a casa y encontrar un desastre, caminando sobre ropa sucia, los trastos sucios, pañales sucios por todos lados, basura por toda la sala y los juguetes. Tus hijos no necesitan juguetes en cada habitación, algunas son para los papàs. No puedes ponerte romàntica con tu esposo con muñecos por todos lados. Nuestros hijos saben que nuestra habitación es para papá y mamá, porque antes que vinieran ustedes, èramos nosotros y pretendo que nosotros continuemos. Ellos lo respetan. Asì que cada noche vamos y recogemos, porque mi esposo ahora ama una buena atmosfera tanto como yo, y lo hacemos juntos, y estamos cerca como una familia. Mi hijo mayor dice: “Mami, no quiero estar en ningùn otro lugar màs que en casa” y saben que no tienen papás que viven peleando. Sabes que como mujer tienes un poder en tu vida; tienes el poder de cambiar la atmòsfera en la vida de tus hijos por lo que tù haces.
Puedes persuadir a tu esposo màs de lo que te has dado cuenta. Sigue bendiciendo. Cuando estè preparado para regresar a la casa después de un dìa largo de trabajo, vamos a preparar la casa, a los niños, la comida… Mi esposo no vendrà y me va a encontrar con el pelo alborotado. Debo admitir que el miércoles pasado me agarrò el tiempo, mi pelo no estaba bien. Vienen algunas que dicen: “Tengo cuatro hijos, es tan difícil”.. sigue hacièndolo; vas a mejorar. Porque lo que dice en Tito 2:5 no es una opciòn. El Espìritu Santo puso esto en la Biblia porque es una unciòn. Las mujeres tenemos el poder de voltear a un hombre hacia la justicia y no hay nada que pueda cambiar a un hombre màs que una mujer que haga bien. Dale buena comida, y lo vas hacer feliz;. recìbelo contenta. Pero si viene a casa y encuentra tubos en tu cabeza, viene y se encuentra con aquel ogro, y dice: “Creo que me confundì de casa”. Con razòn algunos hombres salen y beben, estàn asustados de llegar a casa. Cuando la gente vea como vives con tu esposo, van a decir: “Eso es lo que yo quiero”. No lo van a desear porque vas a la iglesia todos los domingos. Cuando empezamos en el ministerio, fuimos a un pueblito cerca de Nebraska. El oeste de Nebraska parece el fin de la creación, y el Pastor dijo: “Tengo a esta mujer que quiero que la ministren. Ella està luchando porque su esposo no es salvo. El esta tan mal que lo llaman el “borracho del pueblo”. Y viene el Pastor y le dicen: “Por favor, vayan a ministrarlo”. Y nosotros decimos: “No sè si queremos ir”. Entonces dijimos: “Vamos a ir”. Fuimos a la casa, nos dieron la bienvenida, nos recibiò en la puerta un borracho. El dijo: “Pase adelante, los estaba esperando”. Entramos por esa puerta y les digo que nunca había visto un desorden tan grande en mi vida; era como caminar en un campo de obstáculos. Comida petrificada en  la cocina… Nos sentò a la mesa y dijo: “Predicador, este es el borracho del pueblo. Me gustarìa cantar para ustedes”. Yo canto una canciòn americana llamada: “El carrito café”, una canciòn de tomar cerveza. Nos sentamos ahí, y al final hablò y dijo: “Quiero llegar al meollo del asunto”. Y pregunto: “¿Sabes por què estamos aquí? Si, mi esposa quiere que vaya a la iglesia. ¿Y por que no vas? Dèjeme decirle algo:” Hace años mi esposa empezò en eso de Jesús; iba a la iglesia; siempre està haciendo cosas para la iglesia, nada malo hay en eso y querìa ver si lo que ella tenìa era verdadero y dijo: “Yo creo que no”. Y el preguntò ¿por què? Porque yo esperaba que algo cambiara en esta casa, pero mira esto, nada ha cambiado en mi casa, asì que a mi nada me dice que ese Jesús es real.
La Biblia dice que la gente va a creer en Jesús por lo que hacemos como mujeres, porque cuando le hacemos el bien a nuestra familia, van a alabar a Dios por eso. Tienes una unciòn para cambiar a tu familia, tu atmosfera, etc. . No importa si tu esposo no ha nacido de nuevo, sòlo sigue profetizando, sigue hacièndole el bien a èl y a tus hijos y el dìa llegarà cuando ese hombre se levantarà y te llamarà “bienaventurada”. Aleluya! Alàbalo!.
Sòlo prediquè de dos formas de profetizar por falta de tiempo, pero la tercera es tus palabras. ¿Cuàndo fue la ùltima vez que le dijiste algo lindo a tu esposo? Te digo que tù vas a ser su persona preferida en el mundo; profetiza con buenas palabras. Dile a tus hijos: “Eres el niño más inteligente que conozco”. Yo les digo: “Què guapo el que entró al cuarto”. El de quince años dice: “Mami, ya lo se”. Pero ¿saben què descubrì?, el otro dìa fui y me tomè una foto; tuvimos que hacer publicidad para el ministerio. Mi quinceañero dijo: “¿Quièn es esa guapura?” Hacer el bien va a causar que recojas bendicion.
Tal vez estàs esta mañana con una familia alejada de Dios, tal vez tu esposo esta alejado de Él; sigue haciendo el bien y te prometo que el corazòn de ese hombre serà movido. El Señor me hablò que iba hacer milagros sobre estas mujeres, algo sobrenatural va a ocurrir en sus hogares y estoy aquí para decirles por el poder el Espìritu de Dios està a punto de tomar el corazòn de sus esposos. Después de esta noche, yo las voy a rodear, algunos de sus esposos van a corregir su rol como padres. Diles que hoy en la noche, estoy a punto de llamar “hijos pròdigos” aquellos corazones que han sido volteados, van a regresar a Dios. Hay àngeles asignados esta noche, el Espìritu dice que hay angeles que esperan tus palabras y los veo venir y pararse al lado de algunas de ustedes y les estàn diciendo: “Dame algo què hacer, que vaya a traer a ese hijo, esa hija y lo harè”. Ahora levantamos el poder de la fe, profetizo milagros en tu vida. Poder sobrenatural desciende ahora, el poder de Dios sobre ti ahora. Oro por todo matrimonio y llamo a cada esposo que està alejado de Dios. En el nombre de Jesús, rompo el poder del diablo sobre sus vidas, hago una llamada sobre usted sobre su vida. Angeles vayan a traer a sus hijos e hijas en el nombre de Jesús.
No hay concidencia en que pusieras el nùmero 12 en esa caja porque es el nùmero del Reino. Voy hacer algo con 12,000 mujeres y hasta el nuevo santuario, vendràn de las cuatro esquinas de este paìs. Hay doce àreas de las que hablaràs, ya has hablado de dos. Y hay doce cosas que enseñarás a las mujeres alrededor de la naciòn. Hay otras doce naciones a las que te llamarè que traigas tu voz y tendràs cruzadas para mujeres, dice el Señor. Mira lo que estoy a punto de hacer, algo pasara en Venezuela; mandarè tu voz a esa naciòn porque la oraciòn està abierta. El Señor te da una unciòn fresca, no vas a caminar, sino a correr.

Brenda Kunneman

AVANZAPORMAS.COM

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